Test de Memoria Visual
La tarea es la variante de patrón simultáneo del clásico test de cubos de Corsi, usado en evaluación neuropsicológica desde los años setenta: allí se tocan unas posiciones en un orden concreto, aquí hay que recordarlas todas a la vez. Cada ronda añade un cuadro, así que no hay nota sobre un total: la prueba busca tu techo, el nivel exacto en el que dejas de acertar. Para contestar no hay reloj, y la dificultad cambia solo el tiempo que el patrón está a la vista.
Si lo que quieres es recordar en orden, el juego de memoria de números de la zona de juegos mentales va de eso.
Tres vidas, menos de un minuto y se juega solo tocando. Elige cuánto tiempo quieres para mirar y empieza cuando estés listo.
Gratis, sin registro y sin instalar nada.
Cómo se juega
Mira bien los cuadros que se iluminan. Cuando se apaguen, toca los que estaban encendidos, en el orden que quieras. Si los aciertas todos pasas al nivel siguiente, con un cuadro más. Tienes tres vidas: cada cuadro equivocado te cuesta una.
Cada ronda empieza cuando pulsas Ver, así que nunca te pilla mirando a otro lado. Para contestar no hay reloj: lo que se mide es hasta qué nivel llegas, no lo deprisa que vas.
Nivel 1
¿Qué mide el test de memoria visual?
Mide cuántas posiciones puedes retener a la vez durante unos segundos. No es memoria de datos ni de caras: es memoria visual a corto plazo, la que usas para recordar dónde has dejado algo hace un momento o para volver a una casilla de una tabla sin tener que buscarla otra vez.
Se mide por el nivel al que llegas, no por aciertos sobre un total. Cada nivel añade un cuadro, así que la prueba no busca una nota: busca tu techo, el punto exacto en el que dejas de acertar. Por eso dos personas con el mismo número de aciertos pueden quedar en niveles muy distintos.
Cómo funciona la prueba
Se encienden unos cuadros en una rejilla, se apagan, y tienes que tocar dónde estaban. Si los aciertas todos, pasas al nivel siguiente con un cuadro más. Tienes tres vidas: cada cuadro equivocado te cuesta una.
La rejilla crece conforme avanzas, de 3×3 a 6×6. No es un adorno: si la mitad de las casillas estuvieran encendidas, el ejercicio dejaría de ser recordar posiciones y pasaría a ser contar las apagadas, que es otra cosa distinta.
El tiempo que están a la vista depende de cuántos haya, alrededor de un segundo por cuadro. Para contestar no hay reloj: tómate lo que necesites. Lo que se mide es hasta dónde llegas, no lo deprisa que vas.
¿Cuántos cuadros es normal recordar?
La referencia clásica en psicología es que la memoria a corto plazo maneja del orden de cuatro elementos a la vez cuando no se pueden agrupar ni repetir en voz baja. Con posiciones en una rejilla la cifra suele quedar por ahí, y a partir de seis o siete casi todo el mundo empieza a fallar.
Que falles en el nivel 6 no significa nada malo: significa que has llegado a tu límite, que es justo lo que la prueba busca. Lo interesante no es el número sino que, con la práctica, lo que mejora rara vez es la memoria «en bruto»: es la estrategia. Se empieza a ver la figura que forman los cuadros en lugar de cuadros sueltos.
Por qué empiezas donde lo dejaste
La primera vez se empieza por el principio. A partir de la segunda, la prueba arranca tres niveles por debajo de tu mejor marca reciente, porque con un techo de nivel diez empezar siempre por tres cuadros son seis rondas de relleno antes de llegar a lo tuyo.
Se te dice siempre en pantalla, y puedes empezar desde cero si lo prefieres. Arrancar más arriba no lo hace más fácil, al contrario: las tres vidas se gastan enteras en los niveles duros, sin el colchón de las rondas fáciles del principio.
Preguntas frecuentes
¿Hay que registrarse?
No. Se juega sin cuenta y sin instalar nada. Con cuenta, tu historial te sigue de un aparato a otro; sin ella, se guarda solo en este navegador.
¿Se puede hacer desde el móvil?
Sí, y de hecho es la prueba de la casa que mejor funciona en el móvil: se juega solo tocando, sin teclado y sin arrastrar nada.
¿Puedo repetirlo las veces que quiera?
Sí, sin esperas. Dura menos de un minuto y está pensado precisamente para repetirlo y ver tu propia evolución.
¿Vale para preparar un psicotécnico?
Como práctica, sí: la memoria visual aparece en pruebas de selección y en algunos psicotécnicos. Lo que no hace es sustituir a un examen oficial ni dar un diagnóstico de nada.
¿Entrena la memoria?
Mejorarás en esta tarea y cogerás soltura agrupando posiciones, que ya merece la pena. Nadie puede prometerte más que eso con honestidad, y quien te lo prometa, desconfía.
¿Por qué el táctil y el ratón no se comparan entre sí?
Porque no miden lo mismo: en una pantalla tocas donde miras, y con ratón hay que llevar el cursor hasta ahí. El percentil y la clasificación comparan solo con gente que lo hizo con el mismo tipo de pantalla.