Hay un refrán escondido. Las palabras pequeñas (artículos,
preposiciones) se ven; las importantes van tapadas, con una raya por letra.
Se juega como al ahorcado: pulsa una letra del abecedario y
se coloca en todos sus huecos (verde si estaba, tachada si no).
Cada letra cuesta puntos de los 2000 de salida, y el precio sube con cada una:
la primera consonante 25,
la segunda 50, la
tercera 75… Las
vocales cuestan más (80,
160, 240…)
porque dan mucha más información. Y si la letra no está, cuesta el doble.
En cuanto lo veas, escríbelo y pulsa Resolver: te llevas los puntos
que queden (da igual mayúsculas, tildes y comas; vale escribir solo las palabras
tapadas). Cada fallo al resolver resta 50.
Nunca te quedas atascado: si destapas todas las letras, queda resuelto.
Un truco: fíjate en la longitud de las palabras y en el ritmo;
casi todos los refranes riman o tienen dos mitades que se equilibran.
Sin puntuación: puedes pedir todas las letras que quieras o ver la solución
directamente.